26.10.11

Camila es aquella



Camila, aquella que cerraba la puerta y le costaba; y el picaporte le ganaba; y, volvía a su lugar; y, en ese volver, se abría de nuevo aquello que se quería olvidar. La misma señorita, Camilacierrapuertas, que se aleja del portal, que respira hondo y toma coraje. Entonces, los arboles que le bailan al lado, las memorias que la persiguen, la danza de las plantas que la distraen, y, Camila que se deja entretener. Camila que cierra puertas pero las deja sin seguro. El viento que mueve los arboles danzantes, y abre puertas sin llave, y deja escapar: a niños jugando voley, a niñas bailando en un pequeño escenario de colegio, a jazmines floreciendo en aquella pequeña casa de Malta y San Marino, a frascos de gomitas de eucaliptos, y, fundamentalmente, a plazas soleadas y solitarias... Camila que detiene su marcha, reflexiona mientras los fugitivos la quieren alcanzar. Flotando lejos, y olvidando a Cenicienta, olvidando, olvidando a la princesa y un poco mas: un poco mas sus hermanastras, un poco mas sus escobas, un poco mas su hada madrina, un poco mas sus zapatos de cristal, un poco mas la calabaza; pero se queda un rato prendida en el vals, y en el azul también, y sobretodo en los rulos de... Camila que se despierta, abre los ojos, y vuelve a andar por la misma calle Maipu. Alrededor no hay nada que pueda reconocer porque destruyo su mirada, y mucho mas que eso, apretó los puños, se exorcizo con un cura tarotista de San Juan Bautista, y juro sobre los evangelios (los santos y los non-santos) no volver a intentar. Camila, la misma que en ese instante quiso llorar, pero ya no podía; la misma que se altera cuando suenan las campanas de la iglesia; la misma que no para de transitar un largo y sinuoso camino del que no puede salir; la misma que contiene la respiracion al reconocer algún aroma. Camila la misma, la misma Camila. Aquella que apoya de nuevo la mano en el picaporte, y se vuelve a escapar algún asesino, de esos que saben mas de amor que un poeta. Así es que, ahora, huyen: los días de invierno, el olor a alcohol en gel, las no cartas no recibidas, las canciones, los veranos en Santa Teresita, las gubias y los ejercicios de química. El paraíso que las voluntades no alcanzaron a conservar. Camila es aquella que, pese a tener empañada la vista, sigue corriendo en zigzag tratando de despistar a sus propios ayeres. La que se contradice, que quiere, que no quiere, que sabe poco, que ignora demasiado, que siente, imagina y duerme, esa es Camila. Es la muchachita que niega su altura, compite con sus ojos, admira sus pies, no domina ni a sus manos, envidia su infancia, y lucha con los sueños que se le presentan en las noches. Ella es la misma que se rinde ante la inmensidad de la memoria y la potencia de las flores, la que se deja alcanzar, se deja invadir y después de un rato -unos días, unas semanas, algunas canciones, tal vez años, quizá un par de besos- se levanta para retomar la lucha contra las ausencias, los silencios, las fotos, los hubiera, el lenguaje y sus recuerdos. Camila, ahora deja de pensar por un rato, y es la misma, sigue siendo. Es la misma que se acerca a un quiosco del centro y se compra unos chicles de tuti-fruti, solo por hacer algo.


Nota del escritor: se recomienda su lectura acompañada de una tarde de primavera oscura alrededor de las 6 de la tarde y una lista de reproduccion que contenga obligatoriamente: "Soneto" de J.Drexler, "High and dry" version J. Drexler, "Us against the world" y "Paradise" ambos de Coldplay. Con toda mi arbitrariedad, saludos.

17.10.11

Argumentos para la cancion




Surge la voz en medio de la canción, la melodía te lleva a aclararte la garganta y comenzar a explicar. La melodía te guia, te cuenta mas o menos como continuar la historia. Primero con pasos, primero con giros, primero con saltos, primero bailando, y después, después volando. Después viene el ensueño, la embriaguez, la razón, la palabra, y la inmediatez, lo ineludible de la melodía. Y, ¿Quien te dice que un día la melodía sea yo? ¿Quien te dice que un día la letra seas vos? ¿Que te parece si un día, después de ese día, juntáramos las melodías e hiciéramos la canción? Tal vez hasta valientes parezcamos, quizás hasta las guitarras nos creerían. Y, mientras pase nuestra canción, podríamos entendernos, podríamos perdonarnos, podríamos ser otros, podríamos crecer. Tal vez la canción solo dure un momento, tal vez la melodía se acabe pronto, quizás nuestras vidas dependan de eso, quizás solo un momento sea nuestro. Sin embargo, podríamos intentar soñar con los pies, podríamos, no se, seguir el instinto, contagiarnos de esa maravillosa sensacion de olvido que se apodera del mundo cuando resuenan los acordes. Y, es mucho mas que un par de notas juntas, es bastante mas que todas las palabras amontonadas, es un poco mas que todo lo que sentimos, es todo lo que somos, lo que pensamos, lo que no nos decimos, es ese silencio al que nos condenamos continuamente, es ese "hubiera" que dejamos pasar, es ese "Y si..." que nos decimos. Es, aquello que podríamos ser, es lo que fuimos y es nuestro presente, lo único importante.

Después, ¡¿que mas da?!, si somos siempre lo mismo, somos la misma esencia, no importa el innegable paso del tiempo, no interesa lo poco que dure nuestro sueño. Quisiera decir que tampoco importa el pasado, pero mentiría si lo dijera, porque aquel es quien nos trajo hasta aquí, y me importa en demasía. Diría que, mientras continué este baile, todo esta bien. Seria falsa al decir que no habría mas pena, ya que todo tiene un punto final, y nuestra creación alcanza sus notas ultimas, luego no se que vendrá, y seguramente me acongoje y me ataquen los dolores, pero jamas podría decir que una canción no valió la pena, absolutamente todas las melodías valen. La pena vale por si misma, vale la pena porque nos hace sentir vivos. Cualquier filosofo diría que todo lo que necesita en la vida es una duda y la pena, y yo me anoto allí. Vos me dirás que estoy mal, que estoy loca, que soy solo palabras. Yo te contestaría que sí, que estoy loca, que evidentemente soy solo palabras, porque amo las palabras, y dado que amo las palabras, y soy solo eso, entonces amo lo que soy, y jamas podría estar mal siendo así.

¿Ves? ¿Ves como la catarsis empieza con la canción? ¿Ves como no hay cosas que no valgan la pena?

Vos confeccionas el ritmo, moves las notas, las mezclas, las armas; y yo, yo hago lo único que sé, escribo, pongo las letras, acomodo los sentimientos en una hoja, sin olvidar nada. Lo único que no podre escribir jamas es un final, jamas me salieron, detesto los finales, pero, vos podrías ayudarme en eso, vos sos experto en despedidas. ¿Y el después? el después se verá después. ¿Y los demás?, los demás que nos miren de afuera que la canción es tan pequeña que solo entramos vos y yo.

25.9.11

Flores, libros y revoluciones



Sabia que había flores en el pasto y estaba acostada a su lado. Estaban tan cómodas que se movían solo con las brisas casi imperceptibles del viento, y, así bailaban las locas por puro deseo de seducirme. Y los libros que estaban en ellas apoyados improvisaban versos tontos que no llegaban a dar con el sentimiento tan simplemente tranquilo que me inspiraba esa tarde. Por fuera ruidos, por fuera tiempo, por fuera espacio, por fuera discursos, por fuera medidas. El sol estaba en lo alto, sus rayos en mis flores, su calor en mi cuerpo, su brillo en las hojas de mis libros; el sol estaba en mi. Los libros, y las flores, y el brillo, y el sol, y mi cuerpo, y mis no ruidos, y mis no discurso, y mi no tiempo, y mi no espacio. Lo mio y lo no mio. Lo mio y lo tuyo. Todo. La totalidad de esa tarde en la que las flores solo me mostraban el pequeño trozo de realidad del que participaban, el maravilloso trozo del todo del que eran dueñas y señoras, y del que me compartieron cruelmente solo un suspiro para dejarme en la espera de un poco mas. Las flores comportandose como amargos amantes que dejan solos los recuerdos flotando entre lo que fue y lo que ya no sera. También los libros, persiguiendo la belleza en los jazmines y las rosas siempre un paso detrás, siempre recibiendo las sobras del momento. Siempre vestidos de inútiles palabras, siempre sin saber que decir. Y yo, sin ganas de hablar, solo escuchando, solo respirando, solo observando, solo planeando revoluciones, solo organizando ejercitos de margaritas, solo conquistando fronteras, solo tranquilizando mi cuerpo, solo cuestionando al mundo, solo curioseando en conversaciones ajenas de alegrías y paginas de algún libro, de algún poeta suelto por parís. Yo, solo comiendome las uñas a la espera de lo que vendría, solo esperando, solo recordando, solo dándole honrrosa sepultura al pasado.

31.8.11

Trizas

Fumo y en el humo creo ver tu rostro, aunque tus ojos están cerrados. ¿Por que? Y creo ver también, arremolinándose, cada recuerdo que dejaste atrás, cada instante que queda a pesar del portaso, a pesar de la ausencia, a pesar del humo. Fumo y, entre tanto desanimo, recibo tu toque, el que me legaste hace tiempo cuando tu toque no se hacia esperar. Y, mientras tanto, aspiro ese veneno de increíble ardor, ese que me aleja y me atrae simultaneamente. Aquel sensual abandono al dolor que me deja tirada en el pasto, por momentos acurrucada, siempre aferrada a nuestros momentos de ayer. Fumo porque de algo hay que morir, y me encamino hacia allí de la mano del humo y tu recuerdo, fatales en iguales proporciones. Me acerco y voy escuchando tu risa entre mis respiraciones y mi corazón que palpita desbocado de miedo y de desamor, y, ahí mismo, recuerdo la verdad: que hoy sos solo el silencio mas frió, sos el espejo de juramentos quebrados y maldiciones nuevas. De a ratos vuelvo en si con una fuerte tos que se escucha lejana como si no me perteneciera, pero se que esta dentro de mi así como todo lo que eramos. Fumo porque el miedo me ataca y doy un paso atrás y vuelvo a empezar. Vuelvo a fumar para despojarme de lo que soy, así que dejo entrar tu fantasma a mi mente pues allí siempre nos podremos encontrar. Se apaga con un suspiro, lo prendo y fumo. Con cada pitada estoy un paso mas cerca. Fumo y creo tocar tus manos heladas, y busco calentarlas entra las mías, pero es una ilusión, son las mías las que están frías, y las tuyas no están. Fume para olvidar y llegue.

15.8.11



Cada vez iré sintiendo menos y recordando más, pero ¿Que es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos? Un diccionario de caras y días, y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el discurso, adelantándose solapados a la cosa en sí, al presente puro, entristeciendonos o aleccionándonos.

Julio Cortazar, "Rayuela", capitulo 12, 1963.

11.8.11

Amar a Louise




Amar a Louise es algo mágico, es de las personas con las que no se pueden hacer planes, cualquiera se deshace cuando comienza a imaginar futuros, cada hoja de ruta armada parece desdibujarse bajo el peso de sus sueños. Solo basta que le presente mansamente mis ideas para que en cuestión de segundos las transforme, pero al final del día sus cambios solo mejoran cada ocasión. Amar a Louise tiene una cuota de aventura que aveces llega a asustarme. Sus locuras comienzan muy temprano en la mañana y parecen ser infinitas, pueden durar minutos, o temporadas enteras; pueden comenzar como un error o pueden ser producto de un plan pensado de antemano. Lo cierto es que cada vez que Louise se queda en silencio es para mi un estremecimiento generalizado, un dolor agudo en la barriga, un cosquilleo en los brazos, y la sensacion de que todo es un juego. Amar a Louise es fácil, solo que aveces duele y agota, pero el resultado es una maravilla. Duele porque su amor se siente con fuerza en todo el cuerpo, arde en cada fibra; su amor (al igual que su personalidad) es como la chispa de una fogata que da gusto de ver pero quema si te acercas demasiado, y así mismo solo deseas acercarte mas y mas. Agota porque requiere de un amor todo terreno que se banque el piso, el polvo, la lluvia, el barro, el campo; un amor que no tema, que este siempre a disposicion de sus locuras, un amor como el mio. Finalmente, es maravilloso porque no hay nada que se compare a su sonrisa mostrando los colmillos, a sus gestos, a sus palabras tan tiernas tan inesperadas, a las muecas de su rostro, a los ángulos de su cara, al lunar debajo de sus ojos, a sus manos apretándome fuerte, a sus dibujos, a sus ideales, a sus enojos, a sus divertimentos, a sus vicios tan cautivantes, a sus pensamientos tan libres, a sus pupilas que se dilatan y se contraen de forma graciosa; Nada se compara a la singularidad irremediablemente maravillosa de su compañía. Amar a Louise hace temblar cada día mi mundo, desacomoda mi rutina, hace bailar mi corazón, levanta mi humor, y me amarra en un puerto seguro a la vez que me lleva a navegar por lo desconocido. Amar a Louise es como amar a Julio pero cambiándole el nombre.

8.8.11

30-07-11



Lo que dejaste en mi cuarto fue mas que un perfil definido en tu rostro, una postal exacta de lo que debe ser el amor como aspiración máxima, lo que abandonaste fueron todos los ingratos momentos que pasaron hasta nuestro amado encuentro; lo que dejaste aquí, adorado mio, es más parecido a un sinfín (y sin origen) de sutilezas que se aprietan, que se agolpan, que se desviven por nombrarte una vez mas, que se reprimen en la voz que te recuerda. Sutilezas y algunos retazos de nosotros, retazos de ti y de mi, fue lo que dejamos colgados en mis armarios, lo que olvidaste en el paso al baño cuando todo eran nubes de formas extrañas, luces en movimiento, humo y esa feroz resignación de nuestros cuerpos en un tiempo remoto, y a la vez, ingrato, y a la vez maravilloso; el tiempo de los amores de puños cerrados, de labios mordidos, de secretos y la cruel libertad de decirlos; el tiempo en que todo estaba dormido, en que la luz inspiraba y el brillo le daba el toque esencial; el tiempo en que se sienten retazos quemados en los cuales palpitan, recién escritas, las palabras que rememoran a ese tiempo, ese hombre, ese chocolate, ese dulce toque que suaviza memorias e impide olvidos.

7.8.11

Suelo tirar monedas, creer en cuentos, llorar inviernos, quemar recuerdos, correr al tiempo, romper barreras, sortear espacios, bailar la vida. Suelo dormir en el viento, perder a las cartas, ganar momentos, jugar con tus labios, vivir imaginando, besar las palabras, seguir pies ajenos, volar .

31.7.11




Nuestra ropa esparcida por el suelo de mi habitación, y el frió que trae la mañana de julio, nos hace ver que, fue anoche cuando abandonamos lo que somos, cuando nos despojamos de lo que eramos hasta entonces, en virtud de ese momento de novedad. Al fin vemos, que lo que dejamos caer, lo que dejamos atrás ayer en la noche fue un poco mas de lo habitual, y la certeza de que cuando veamos nuestra ropa tirada otra vez, en cualquier alfombra o en cualquier mañana fría de un mes sin nombre, seremos otros sin importar lo anterior, o, aun mejor, como consecuencia inmediata de la ultima habitación de noche de este mes sin estrellas que quedo en el ayer; el ayer mas anterior que una sola noche.

24.7.11

Horacio Oliveira

La vida es gratis me decías y tomabas prestadas las palabras de Horacio, y con tu tierno robo me convertías a mi en la Maga. Amar es gratis, morir es gratis, enloquecer es gratis. Lo inevitable es gratis. Me dabas ejemplos sobre todo lo que se podía hacer careciendo de dinero: mirar al sol era gratuito, aunque muy difícil; sentir el calor, aunque se tornaba molesto; respirar mi perfume a cigarrillos por las noches también lo era, al igual que dormir, soñar, recordar, despertarse con un beso, mirar nuestras caras a la madrugada, crecer. Sonreír y pensar en: las gotas de lluvia que caen en el pasto mientras nos refugiamos en algún cuarto; en las gotas de transpiración que corren por nuestras espaldas y se escapan, y se van; en las gotitas de llanto que resbalan por las mejillas cuando hablamos del tiempo que como la transpiración se va, se escapa, nos pelea, nos vence, se ríe de nosotros, nos entristece lo cual también es gratis. Lo terrible, y lo hermoso ambos son gratuitos. Agarrarnos de la mano no tiene precio, acostarnos en el pasto de cualquier plaza sin razones y dormirnos tampoco lo tiene, hasta que llegan los de siempre a censurarnos la felicidad, y no queda mas remedio que putearlos(gratis), gritarles unas cuantas verdades (gratis), y desobedecer (gratis) mientras salimos a correr (gratis) y nos escondemos (gratis). Hacer el amor y cantar imitando a los pájaros, es gratis y maravilloso, concluías siempre, y ahí es cuando yo te creía, creía cada palabra anterior con una fidelidad de loca enamorada y un razonamiento científico. Entonces un beso desbordado (gratuito), un deleite de miradas (gratuitas), dos risas alocadas (gratuitas) y una lágrima pequeña (gratis) que nos devuelve al mundo.

22.7.11

Soledades me quita, carcel me arranca




Había un cuerpo, había ojos, había boca, había órganos, había manos; pero no había movimientos, no encontraban arte aquellos ojos, hablaba pero eran sonidos vacíos no había palabras, los órganos funcionaban pero no sentían, y las manos no aprendían a tocar, a erizar la piel con una caricia. ¿Que mas da? La oscuridad pasaba del cielo a los ojos con un simple pestañeo, siluetas sin rostro se movían y se desenfocaban, estaban lejos, no sabia quienes eran. Pasaban sombras por detrás de su espalda que le recordaban a una posición distinta del tiempo.
Soledades de lluvia y tormentas la acompañaban, tan solo eso. Ella y sus soledades con quienes pasar el invierno, con quienes gozar el dolor. Soledades que le sequen la humedad de los ojos cuando sea necesario, que en el momento oportuno le tomen la mano y le roben hasta una sonrisa. Soledades de tierra y rencor, y de tiza y de polvo, y de cartón. Soledades que se fueron con el viento, como tiernos amigos de la infancia que desaparecen con el tiempo y que reaparecen en los recuerdos.

16.7.11

El eje del universo descanza sobre una cancion y no en la ley




Cuidadito amor mio con tus palabras: que no sean en vano, que no las borres luego de un tiempo, que no las escondas dentro de tus manos. -En aquel huequito entre tus dedos se acurrucan los desamores, las desiluciones, los sinsabores, los rechazos; tus palabras no deben convertirse en eso-. Sabes mi amor? cada uno de tus dichos son plegarias a mi corazón, son caricias, no son tan solo letras amontonadas, apretujadas; no son solo textos, discursos, no son solo huellas sonoras; son un poco mas que canciones pensadas para alegrar una tarde solitaria, un poco mas que cuentos creados para calmar los miedos; son una vuelta mas de tuerca, otro gran circo, el nuevo comienzo de una vieja historia. Un poco mas que la sonrisa con la que las recibo, la sonrisa con la que nos dormimos. Son el sustento de las ilusiones que anido, la base para la construcción de algo mas grande que un castillo, algo mas noble que un hogar, algo mas fuerte que un viento del norte, mas persistente que las olas de cualquier mar.


Cuidadito amor mio con tus silencios: que no sean infinitos, que no tapen descuidos, que no los odiemos al recordarlos, que sean oportunidades que luego se transformen en hechos, pues la ausencia del sonido es contradictoria y misteriosa, y, aunque no pretendo saberlo todo, y, aunque quiero que guarde algún secreto, así mismo quiero estar segura que tu silencio va a venir acompañado de un beso, y las palabras nuevamente, tal es mi circulo vicioso.


Todo lo que puedo decirte, mi amor, es que son tus palabras mis oraciones diarias, mis inspiraciones mas profundas, el rencor de los demás, la envidia. Y, mas allá de ellas, hay todo un mundo de significados que encierran imprecisos sentimientos, monstruos y pensamientos, recuerdos, prisiones, y miles de intentos. Cada palabra, un grito de batalla, una declaración y un reto, es esa verdad con la cual comparar los hechos. Tus palabras, mis silencios, tus melodías, mis canciones, el ritmo con el que bailo, la entonación que les das, cada paso, cada coma, toda una noche y algo tan simple, tan cotidiano y a la vez tan preciado como tu voz diciendome palabras nada mas.

15.7.11

Desnudo III




Aun en la cosas mas simples esta lo que soy. Caen gotas del cielo, mojan las avenidas, refrescan las hojas, pero en realidad llueve adentro mio. Cada gota de lluvia, reflejo de un charco, es lo que soy: una lágrima y un poco de algo mas. Pizcas de algo inoportuno, desubicado, que en verdad vienen siendo lo que soy. Lo que ya encontré y lo que todavía busco, y también aquello que jamas seré, por pura elección, por ejercicio de jurisdicción, o como espejo de lo que me diferencia, y por ende me aleja de otros. Otros que -al final, muy en el fondo y a la izquierda- son mis iguales. En la arena también hay un misterio, algo que se oculta desde hace tanto, tapado por todos esos granos dorados. Capaz que un día se acaben y entonces allí encontremos recuerdos; y cerca de ese momento estaré yo. Yo, con todo mi vendaval de mismisidad, con el viento que me despeine y me desacomode. Desarreglada, y con gozo e dolor, seré yo al extremo de mi misma. El pelo revuelto, destellos de luz solar en el, cada rulo una historia propia o ajena; es lo que me representa, es en ese lugar a donde estoy, don de pertenezco, donde me quedo, y todo lo que soy.

8.7.11

Armar toboganes


¿Cuantas estadías perderemos en buscar escaleras al cielo? Mi amigo, las escaleras no son seguras, ya habrás oído decir. Las escaleras suben y bajan, y se amarran a jerarquías estáticas; ya todos sabemos que hay que desconfiar de las jerarquías, y de las escaleras. De todo lo estático, porque esta quieto, no hay movimientos, se estanca siempre en el mismo lugar, siempre un veinticuatro de abril; se marchita y deja de tener importancia.

Todos sabemos lo que hay que hacer, romper los escalones, limarlos, y que aparezcan toboganes. Dinamismo, movimiento, cuando cambio, frescura. Caen las vacas sagradas, patinan por el tobogan, y vuelven a subir, para luego bajar nuevamente. No se quedan mas de un instante en la cima, y resvalan. Caen con las manos abiertas, los brazos en alto, sonriendo y festejando su vulnerabilidad. Gritando histericos ¡Vivan los toboganes!

Pero, no nos engañemos, amigo mio, todo tobogan tiene su lado oscuro, turbio, misterioso, venenoso, su lado escalera. Los toboganes y las escaleras son el cara o seca de las fronteras, dividen, debaten, pero siempre van de la mano.

17.6.11

Sobre la bandera del racismo, el etnocidio construyo su religion, y predico. La moral esclava, el perdon en la desidia y la base cultural de la expropiacion. Y asi el Eden se reinvento, mientras socializa sobre la tradicion. Y ese dogma reaccionario del fascista disfrazado de predicador nos educo. Con la otra mejilla cacheteada por la farsa en conformismo y sumision en la redencion. Por que el Eden nunca existio, todos sus valores mueren hoy en su Dios. Dios se murio!

11.6.11

3.6.11

Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen "No vayas a lastimarme".


Julio Cortazar, "Rayuela", 1963.

19.5.11

Te vuelvo a elegir cada dia

Veremos como el sol se transforma en maldición, como cada rayo de luz nos golpea en los ojos, y nos calienta la mirada. Veremos como quienes creemos ser se transforma en quienes somos, en lo que hacemos, en lo que pensamos. Tendremos infinitas dudas, interminables conflictos. Pero cada día volveré a elegirte. Cada día haré canciones para distraernos, que hablen de vos, del sol, de las hojas de las plantas, y del olor a pino. Cada vez escribiré con mas ímpetu, y con mas decisión, poniéndole a cada letra un valor, a cada punto una sensacion, a cada coma un ardor de vida. Sentiremos girar al mundo con una mezcla de asombro y maravilla, como si fuera la primera vez, o como si fuera la ultima. Extrañamente ambos sabremos, sin decírnoslo, que de la mano todo es un poco mas simple, que de ahí surgen las ideas, que es desde aquel lugar apretadito entre dos manos distintas que se eligen donde parten los sueños, las creencias, los reyes, papa noel, y las hadas. Veremos como los días pasan solos, las horas tardan en llegar, lo complejo se convierte en simple y no queda nada por dudar. Veremos como las arrugas comienzan a surcas los rostros, el tuyo, el mio, nuestros reflejos. Veremos como se desencadena el mundo, como sigue la vida. Recordaremos como era la marcha que de a ratos íbamos en contramano, gritando como locos, yo, bailando desquisiada, vos retandome enojado. Y, aun sobre aquellos recuerdo lanzaremos sonrisas al aire que estallaran como fuegos artificiales, de esos que no hacen ruidos pero sorprenden con chispitas, y luces de colores. Cada día volveré a elegirte, y sera tan maravilloso. Cada vez con mas ganas te escribiré cartas que duren eternidades, que leas días enteros, que guardes en una caja, que olvides por un tiempo, que luego las encuentres cuando estés buscando otra cosa, y las releas, y te emociones de nuevo, y las vuelvas a guardar, pero ahora con mayor emoción. Cartas que al volver a esconderlas te roben una sonrisa y te hagan tropezar conmigo, con mis recuerdos, con la juventud y nuestras tardes. Cartas que te hagan sentir amado y eterno.

1.5.11

The long and winding road



Un largo y sinuoso recorrido desde aquel ultimo adiós, hasta esta grandiosa bienvenida. Estaciones que se fueron, el sol que se fundía con la arena, las hojas color sepia en el piso, el gris frió, las flores que pintaban los atardeceres, y de nuevo el sol que se fundía... Y, así pasaban mis días, mirando los cambios que aquí ocurrían sin encontrarle un sentido a tal movimiento, sin prestarle atención al tiempo. Y, así me fui sometiendo al ataque de los momentos, con la guardia baja, con el corazón abierto, con la mente cerrada, con mis propios brazos abrazándome, pues no había mas que eso. Eso era lo que dejaba, lo que me abandonaba, lo que había perdido. Sin querer pensar en eso me fui estancando en un intento pero no resultaba. Me lastimaban los sonidos, me abrumaban los recuerdo, me entristecían los silencios, y no había mucho mas. Las melodías conocidas se fueron alejando de mi vida ya que traían el pasado al presente, ya que desenpolvaban las memorias, pero el baúl ya lo había cerrado y no había mirado atrás; me había ido sin saludar, sin el ultimo beso, sin dejar de llorar; El adiós era definitivo aunque claro no estaba, y así fue. Con el paso del tiempo se fue impregnando muy adentro el aprendizaje, lo mas útil que se podía rescatar de lo poco que quedaba en pie aun.

Mirando atrás seguro encontrare caras conocidas sonriendome, saludándome, felicitándome; veré como nada era tan grave y las heridas se curan con el tiempo.

Hoy, el baile que me regalan tus caricias, el sueño largo de tus besos, la fragancia secreta que escondes, tus nuevas ideas para sentir, las emociones que provocan tus sonrisas, son la seguridad de estar en el lugar correcto, de pertenecer a estos momentos, de suplantar las memorias hostiles por los nuevos recuerdos, esos que en el futuro tal vez se conviertan en lo mismo de antes ¡quien sabe! La vida es un gran circulo perverso. ¡Que maravilla!

29.4.11

Abril siempre deja un mal recuerdo



Aquí esta el tiempo infame, el que olvida, el que enfrenta, el que confunde, el que degenera. Y en este tiempo rencoroso se desenvuelve una historia, se desliza sigilosa por debajo de la mesa. Se deja entrever sutilmente entre las lágrimas. El destino les juega una mala pasada de encontrarse en abril, de enamorarse en abril, de enloquecer en abril, de pertenecer a abril. Pertenecer al otoño, a la perdida, a la caída de las hojas, a la muerte del sol, al desnudo del tiempo. En mayo ya no queda nada, pues mayo los retorna a la realidad. Pero abril era un paréntesis, era un signo de pregunta, una duda. Era la maravilla, y hoy es la tristeza. Era la alegría, y hoy es el dolor. Era, es y sera emoción. Abril que deja huellas, y borra memorias. Abril irónico, abril histórico. Abril melancólico, abril nostálgico. Abril y las notas que se puedan tocar sobre el. Abril y las palabras que se puedan escribir sobre el. Abril y todo lo que se pueda hacer. Abril y los limites que deje. Y, aunque ninguno quería que suceda, paso abril con toda su adrenalina, no dejo mas que lo que dejan las aventuras, un buen recuerdo y la sensacion de que pudo ser mejor, de que había mucho mas que vivir, que soñar. Las lágrimas caen todos los otoños desde entonces como homenaje a lo que fue. La emoción no se contiene ningún abril. Cada abril llega distinto y arrastra siempre lo mismo. Queda la reflexion, queda la idea, queda la sensacion, queda el pensamiento de que abril siempre deja un mal recuerdo.